Lectoescritura


La Lectoescritura es un proceso de enseñanza aprendizaje Los educadores ya preparan desde educación infantil a sus alumnos para las tareas lectoescritoras que pronto vendrán, a través de actividades que les llevan a desarrollar las capacidades necesarias para un desenvolvimiento adecuado posterior.

En torno a la lectoescritura existen múltiples métodos y teorías que los fundamentan. Unos se centran en los aspectos más formales del aprendizaje y tratan el proceso desde las partes hacia el todo, es decir, partiendo de las letras, hacia las silabas, posteriormente las palabras y luego las frases. Otros métodos son constructivitas y atienden a teorías que insisten en que la percepción del niño comienza siendo sincrética, captando la totalidad y no adentrándose en los detalles, parten del todo y presentan al niño palabras completas con su correspondiente significado. Los educadores son conscientes de la necesidad de conocer los diferentes métodos y conocer sus alumnos para escoger las mejores estrategias de la enseñanza aprendizaje de la lectoescritura.


Durante el proceso de la lectura, el lector se relaciona activamente con el texto, en un diálogo en el que se activan varias destrezas de pensamiento y expresión.

La prelectura es la etapa que permite generar interés por el texto que va a leer. Es el momento para revisar los conocimientos previos y de prerrequisitos; los previos se adquieren dentro del entorno que traen los estudiantes, los prerequisitos nos da la educación formal como: vocabulario, nociones de su realidad y uso del lenguaje. Además, es una oportunidad para motivar y generar curiosidad.

Las destrezas específicas de la prelectura se desarrollan mediante actividades como: Lectura denotativa y connotativa de las imágenes que acompañan al texto. La denotativa invita a observar y describir los gráficos tales como se ven y la connotativa, a interpretarlos de manera creativa. Activación de conocimientos previos: preguntar qué conoce sobre el tema y con qué lo relaciona. La formulación de predicciones acerca del contenido, a partir de elementos provocadores: título, año de publicación, autor, gráficos, palabras claves, prólogo, bibliografía, etc. Determinación de los propósitos que persigue la lectura: recreación, aplicación práctica, localización de información, evaluación crítica.

Luego viene la lectura, que corresponde al acto de leer propiamente dicho, tanto en los aspectos mecánicos como de comprensión. El nivel de comprensión que se alcance dependerá en gran medida de la importancia que se dé a las destrezas de esta etapa. Este es el momento para poner énfasis en la visualizaron global de las palabras, frases y oraciones evitando los problemas de lectura silábica, así como los de la lectura en voz alta.

La poslectura es la etapa en la que se proponen actividades que permiten conocer cuánto comprendió el lector. El tipo de preguntas que se plantean determina el nivel de comprensión que se quiere asegurar.

La lectura también es una forma de pensar, de resolver o razonar, lo cual conlleva el análisis, discriminación, el juicio, la evaluación y la síntesis, todos estos son procesos mentales que se fundamentan en la experiencia pasada, de manera que el contexto del tema presente debe ser examinado a la luz de las experiencias del lector.

Entre las características fundamentales se pueden anotar las siguientes:

  • Leer es un proceso de pensar. Pensar en el significado de los símbolos impresos.
  • Es una actividad de comprensión de las ideas que están detrás de las palabras.
  • La habilidad lectora puede mejorarse y perfeccionarse.
  • Existe una interrelación estrecha entre lectura-pensamiento y lenguaje, pues el lenguaje es un instrumento del pensar y un medio de expresar a otros lo pensado.

El proceso de leer forma parte de nuestra vida diaria, aunque sea una etiqueta la leemos, pero no por eso comprendemos todo lo que leemos o lo llegamos a comprender después de releer muchas veces, esto puede resultar cansado y hacer que se pierda o no se dé el gusto por la lectura. En Génesis contamos con el Programa de lectura total, con el que comprenderá todo lo que leer y lo hará en mucho menos tiempo; no importa si es niño o adulto, nunca es tarde para adquirir el habito de la lectura y que mejor si esto le trae beneficios en sus actividades diarias además de satisfacción personal. Además es bien sabido que la lectura promueve una mejor redacción y ortografía, así que los beneficios podrán servirle en otras áreas de su vida.


Todo aquel que lee, deja en un cajón de sus recuerdos una anécdota más para su existir.